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TUMBAS CLÁSICAS Y BARROCAS
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DE SAINT NICOLAS DU CHARDONNET (DISTRITO 5) A SAINT ROCH (DISTRITO 1)
Los monumentos funerarios, ubicados en las iglesias parisinas durante el Antiguo Régimen, fueron desmantelados durante la Revolución. Sus elementos decorativos de bronce fueron fundidos para cubrir las necesidades de las campañas militares. Las partes con figuras que no sufrieron ninguna devastación, se transportaron al almacén de los Petits Augustins. En 1795, Alexandre Lenoir, guarda del almacén, creó en este lugar el Museo de los Monumentos Franceses. Estos monumentos fueron levantados, completados e incluso en ocasiones, reinventados para crear una cronología histórica y artística con fines educativos.
Durante la Restauración, los Petits Augustins fueron trasladados a la Escuela de Bellas Artes y el museo de Alexandre Lenoir cerró sus puertas. Por decreto real, los monumentos debían devolverse a las familias a las que pertenecían y las esculturas religiosas a las iglesias.
Las iglesias de Saint-Eustache, Saint-Nicolas-du-Chardonnet y Saint-Germain des Près se beneficiaron del regreso de algunos de sus antiguos monumentos. Hyppolite Godde (1781-1869), arquitecto de la Ciudad de París, intenta rehabilitarlos intentando encontrar su disposición original. En Saint-Roch, gracias a las peticiones del segundo cura Marduel y del escultor Deseine, la iglesia obtuvo el regreso de los monumentos que antiguamente habían estado en territorio parroquial. De este modo, las esculturas fueron colocadas sin investigación previa y su instalación recuerda la de un museo lapidario.
Sin embargo, gracias a las descripciones de las guías antiguas, a las estampas y a la colección iconográfica de Roger de Gaignières (1644-1715), actualmente podemos imaginarnos la apariencia original de estos monumentos que a día de hoy, se encuentran incompletos.
(Distrito 5) Saint-Nicolas du Chardonnet capilla Saint-Charles-Borromée Jean Collignon fallecido en 1702
Monumento funerario de Julienne Le Bé (fallecida en 1668)
Jean Collignon fue el encargado de crear la tumba de Julienne Le Bé, madre de Charles Lebrun.
La madre del pintor aparece en el monumento el día del juicio final saliendo de la tumba, implorando la salvación, mientras que un ángel debajo de ella toca la trompeta indicándole el cielo. El propio Lebrun diseñó la composición, señal de una intensidad dramática en la que la figura de la madre aparece a la vez temerosa y llena de esperanza. Una reciente restauración ha revelado bajo un antiguo enlucido, una pintura mural que representa un cielo enmarcado por la abertura de una cueva. Al lado, contra la pared del fondo de la capilla, se encuentra la tumba del pintor y de su esposa, realizada por el escultor Antoine Coysevox.
Saint-Nicolas du Chardonnet capillla de Saint-François-de-Sales Jean-Baptiste Tuby (1635-1700)
Monumento funerario de Jérôme Bignon (1589-1656)
Jérôme Bignon, hijo de abogado y de la misma profesión que este, destacó a los diez años publicando la obra Chorographie ou histoire de la Terre sainte (Corografía o historia de la Tierra Santa). Más tarde, se convirtió en consejero de estado y después, en director de la biblioteca del rey. Jean-Baptiste Tuby fue el encargado de crear este monumento entre 1667 y 1685. Las descripciones antiguas nos muestran que el busto del erudito estaba rodeado de cuatro figuras alegóricas sentadas.
La instalación de Godde se inspira en la disposición que tenía Lenoir en el Museo de los Monumentos Franceses. De la obra primitiva tan solo han sobrevivido las figuras de la Justicia y de la Abundancia, así como el busto. Tras la restauración de 1818, a la Abundancia se le añadió un espejo, convirtiéndose así, en la figura de la Prudencia.
(Distrito 6) Saint-Sulpice capilla de Saint Jean-Baptiste Michel-Ange Slodtz (1705-1764)
Mausoleo de Jean-Baptiste Languet de Gergy (1675-1750)
El mausoleo del abad Languet de Gergy retoma los monumentos barrocos romanos de Bernini. Este abad, cura de Saint-Sulpice entre 1714 y 1741, fue el promotor de la construcción de la nueva iglesia, en particular, mediante la organización de loterías para financiar el proyecto.
El monumento, acabado en 1757, se lo debemos al escultor Michel-Ange Slodtz. Representa «la complacencia de la Inmortalidad para alzar un tapiz funerario para cubrir la figura del viejo abad», mientras que la Muerte, estupefacta, se da por vencida. El cura, girado hacia el altar mayor, parece ofrecerse a Dios.
Antiguamente, la figura de la Inmortalidad contaba con un gran pergamino de bronce en el que figuraba el plano de la iglesia, así como un anillo de oro, símbolo de la inalterabilidad y continuidad. Más abajo, dos pequeños ángeles representaban la Abundancia y la Caridad.
(Distrito 6) Saint-Germain-des-Prés capilla Saint-François-Xavier Gaspard (1624-1681) Balthazar Marsy (1628-1674)
Monumento al corazón de Jean Casimir de Polonia (1609-1672)
Jean Casimir Vasa, rey de Polonia entre 1648 y 1668, encontró refugio en Francia tras su abdicación. Louis XIV lo nombró abad del monasterio de Saint-Germain-des-Prés en 1669 y falleció en 1672. Conforme a sus deseos, su corazón quedó en Saint-Germain-des-Prés en testimonio de su apego a la abadía, mientras que sus restos mortales fueron trasladados a Cracovia.
La tumba, diseñada por Charles Lebrun, fue esculpida por los hermanos Gaspard y Balthazar
Marsy entre 1675 y 1676.
El rey arrodillado, engalanado con el hábito eclesiástico, tiende hacia el altar mayor su corona y su cetro en ofrenda. Dos esclavos, hoy desaparecidos, encuadraban el sarcófago.
El bajorrelieve de bronce, que representa la batalla de Beresteczko (1651), se lo debemos al hermano converso Jean-Thibaut.
Saint-Germain des Prés capilla de Santa Margarita
François Girardon (1628-1715)
Monumentos a los corazones de Olivier (fallecido en 1644) y Louis de Castellan (1632-1669)
Olivier de Castellan y su hijo Louis fueron dos militares que sirvieron a la corona de Francia. El primero murió en la ciudad de Tarragona en 1644 y el segundo, en un combate contra los turcos en Candie en 1669. El monumento a los corazones fue petición del escultor François Girardon en 1678.
En un principio, se componía de un sarcófago bajo un conjunto de trofeos de armas sirias y romanas que evocaban los lugares donde murieron estos dos hombres. Alrededor de una columna de mármol blanco se encontraban dos figuras alegóricas que representaban la Fidelidad y la Piedad. Actualmente, la imagen de los difuntos está reducida a dos retratos en un medallón sostenidos por las dos alegorías. Durante el Antiguo Régimen, dos esqueletos gesticulantes en estuco los sostenían de un lado al otro de una arcada de telones, dándole al conjunto una atmósfera teatral.
(Distrito 1) Saint-Eustache capilla de Saint-Louis-de-Gonzague Antoine Coysevox (1640-1720) Jean-Baptiste Tuby (1635-1700)
Monumento funerario de Jean-Baptiste Colbert (1619-1683)
Al igual que los monumentos funerarios de Richelieu y Mazarín, el de Colbert posee la importancia y la amplitud que merece un gran personaje del Estado. En un principio, se encontraba en una arcada que daba a la capilla de la Virgen. Le Brun diseñó la composición, mientras que la ejecución se la debemos a los escultores Coysevox y Tuby en 1685. El primero confeccionó el orador y la figura de la Fidelidad y el segundo, la Abundancia y un ángel que le presenta al difunto un libro de oraciones, destruido durante la Revolución.
El majestuoso orador está vestido con un gran mantón de la Orden del Espíritu Santo. La Fidelidad se gira hacia él con una expresión cargada de tristeza, mientras que la Abundancia mira al suelo en señal de renuncia.
(Distrito 1) Saint-Roch capilla de Saint-Etienne Pierre Mazeline (1632-1708) Simon Hurtrelle (1648-1724)
Monumento funerario de Charles de Créqui (1624-1687)
El monumento de Charles de Créqui, gobernador de París, fue encargado por su esposa viuda en 1688 para la iglesia de los Capuchinos. Diseñado por Charles Le Brun, fue esculpido por Pierre Mazeline, ayudante de Simon Hurtrelle. El difunto está vestido con el mantón ducal y lleva los collares de la Orden de Saint Michel y del Saint Esprit. Su gesto suplica gracia a Dios, mientras que a su lado, vemos la ciudad de París abatida y desolada sobre la proa de un navío. A ambos lados del sarcófago se encontraban dos figuras alegóricas, la Religión y la Liberalidad. Estas dos estatuas se enviaron en 1803 al Domo de les Invalides, donde todavía hoy pueden observarse.
Saint-Roch capilla de los Monumentos Guillaume Coustou (1677-1746)
Monumento funerario del Cardenal Dubois (1656-1723)
Guillaume Dubois, hijo de un boticario de Brive la Gaillarde, inició la carrera eclesiástica y se convirtió en preceptor. Con esta profesión entró en la casa del duque de Orleans para darle clases al duque de Chartres. Su alumno, convertido en regente de Francia, lo nombró ministro en 1715. Con un carácter hábil y astuto, se hizo famoso por sus costumbres pervertidas. Obtuvo la túnica cardenalicia en 1721.
El orador, realizado en 1725 por Guillaume Coustou, estaba colocado sobre un sarcófago de mármol, ante una pirámide coronada con una urna de la que colgaban ramas de ciprés. La pose del cardenal es tradicional en la escultura funeraria, pero el rostro del prelado concentra una vivacidad y una inteligencia que hacen de esta figura una obra maestra de arte del retrato.
Saint-Roch capilla de los monumentos Nicolas Renard (1654-1720)
Cenotafio de Henri de Lorraine, conde de Harcourt (1601-1666) y Alphonse Louis de Lorraine, caballero de Harcourt (1644-1689)
El monumento dedicado a Henri de Lorraine, conde de Harcourt, fue realizado en 1695 por el escultor de la ciudad de Nancy, Nicolas Renard. En un principio, se encontraba en la iglesia de Feuillants. Este monumento representa el Tiempo vencido por la Inmortalidad, que lleva en su mano un medallón con la efigie del difunto. Al conde de Harcourt se le conocía como «Cadet la perle», puesto que era el hermano pequeño de la familia y llevaba en la oreja una perla, aunque esta moda ya había desaparecido desde el reinado de Enrique III de Francia.
La figura del Tiempo presenta un libro en el que podemos leer pasajes del libro de la Sabiduría y del Eclesiastés. A la derecha, un pequeño ángel sostiene el retrato del hijo del conde, caballero de Malta.
En un principio, este monumento estaba colocado delante de una gran pirámide coronada con un águila. Las alas de la Inmortalidad han desaparecido, así como la integridad del bajorrelieve de bronce que representaba la Victoria presentando a Henry de Lorraine a la Religión, que servía de basamento para la escultura.
Saint-Roch capilla de Saint-Nicolas Jean-Baptiste Lemoyne (1704-1778)
Monumento funerario de Pierre Mignard (1612-1695)
El monumento funerario de Pierre Mignard fue encargado por su hija, la condesa de Feuquière, al escultor Jean-Baptiste Lemoyne en 1735. Terminada en 1744, ornaba antiguamente la iglesia de los Jacobinos, destruida durante el Directorio.
La condesa arrodillada, rezando, estaba colocada al lado del busto de su padre al pie de un gran obelisco. La acompañaban dos genios del arte y en la parte superior, la figura del Tiempo se elevaba en el aire sosteniendo una amplia sarga. De este monumento, tan solo ha sobrevivido el magnífico busto de Desjardins y la estatua de la condesa desconsolada que fue instalada en el siglo XIX en la capilla del Calvario, convertida en María Magdalena al pie de la cruz.
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| Monumento funerario de Jean-Baptiste Colbert (1619-1683) |
Monumento funerario de Julienne Le Bé (fallecida en 1668) |
Monumento funerario de Jérôme Bignon (1589-1656) |
Mausoleo de Jean-Baptiste Languet de Gergy (1675-1750) |
En virtud de las disposiciones del Concordato firmado en 1801 entre Francia y la Santa Sede que aprobaban las confiscaciones revolucionarias de los bienes del clero y transferían a las comunidades la propiedad de las iglesias parroquiales y de sus delegaciones, la Ciudad de París es actualmente propietaria de una centena de edificios religiosos entre los que se encuentra un gran número de iglesias de culto católico.
El régimen concordatario, que siguió en vigor hasta la ley de separación de Iglesia-Estado en 1905, gozaba de ventajas para los edificios religiosos que pertenecían a la comuna. El hecho de permitir que el clero tuviese a su disposición las obras de arte confiscadas durante la Revolución y una política activa de petición de decoración y de construcción de nuevos edificios, han convertido a París en un conjunto artístico de una riqueza excepcional que engloba los principales periodos del arte francés, desde la época clásica a la moderna.
La Dirección de los Asuntos Culturales de la Ciudad de París es actualmente responsable de la conservación de este patrimonio inestimable.
Tiene a su cargo el inventario, el mantenimiento y la valorización del patrimonio, así como los trabajos de restauración necesarios para la conservación de los edificios que lo albergan.
Mairie de Paris / Directions des affaires culturelles – Conception graphique: montag, Juliane Cordes 01 43 46 75 00 Crédits photographiques: Ville de Paris – C. Fouin, J.M. Moser, C. Pignol
Puede ver todas las estaciones Vélib en www.velib.paris.fr
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