 |
TRAS LAS HUELLAS DE NICOLAS LEDOUX
|
Del MUSEO CARNAVALET (DISTRITO 4) A LA ROTONDA DE LA VILETTE (DISTRITO 19)
La mayoría de las obras arquitectónicas parisinas de Claude-Nicolas Ledoux (1736-1806), uno de los arquitectos más brillantes de la época de las Luces, desaparecieron durante el siglo XIX.
Los escasos vestigios de los cientos de obras realizadas en París y en provincia siguen siendo testigos vivos de la imaginación de este artista que le llevó a formar parte del grupo de arquitectos anticonformistas de su época.
Bebiendo de las fuentes de la Antigüedad griega y romana así como del renacimiento italiano y del palladianismo inglés, Ledoux buscó, a través de innovaciones formales ajenas al dogma académico, un «clasicismo iluminado» dominado por los valores morales y filosóficos cercanos al movimiento de la Enciclopedia.
Nacido en una familia modesta de mercaderes, el joven champañés «subió» a París donde, gracias a una beca, recibió una sólida enseñanza en el colegio Beauvais de París.
Tras cinco años de aprendizaje en un taller de grabado, el joven Ledoux participó en el curso gratuito de arquitectura de Jacques-François Blondel, gran teórico del reino de Luis XV, que formó a la mayor parte de los arquitectos franceses y extranjeros de la segunda mitad del siglo XVIII.
Al terminar esta enseñanza académica, Ledoux aprendió el oficio junto con Louis-François Trouard, partidario de la nueva tendencia «de estilo griego».
Con 20 años, Ledoux realizó su primera obra, el decorado del Café Militaire (Café militar) que lo elevó al pedestal de los arquitectos de moda.
(Distrito 4) 23, rue de Sévigné
Museo de Carnavalet
Decorado del Café Militaire (Café Militar)
El Café Militaire (Café Militar), reservado a los oficiales, como era habitual en todas las ciudades con guarnición, abrió sus puertas en 1762. Se encontraba en la planta baja de un edificio construido en 1761, en la rue Saint-Honoré con un decorado de estilo griego.
El edificio fue demolido en 1855 durante las obras de la calle Rivoli llevadas a cabo bajo el control de Napoleón III y Haussmann. Los decorados fueron trasladados al museo Carnavalet.
Respaldado por los elogios de la prensa, Ledoux firma con éxito su primera obra:
«Hay en esta Capital una cafetería cuyos nobles y nuevos ornamentos van a traer cola. Se trata del Café Militaire (Café Militar), en la rue Saint- Honoré. (…) Ahí todo es rico, muy simple y rezuma bella y sana antigüedad. El señor Ledoux, que ideó y realizó esta decoración da muestra de un talento poco común…», Elie Fréron, L’année littéraire (El año literario) (1762).
La decoración del Café Militaire (Café militar) conjuga el vocabulario clásico de la arquitectura de libro con formas decorativas «que hablan» sobre el descanso del guerrero. El espacio interior del café está formado por doce columnas decoradas con lanzas y laureles coronados por cascos alados que se alternan con artesonado adornado con trofeos de armas y espejos.
Decorado del salón de recepción del Hôtel d’Uzès (palacete de Uzès)
Ledoux construyó el Hôtel d’Uzès (palacete de Uzès) en 1768 para François-Emmanuel de Crussol, duque de Uzès, en el lugar en el que se encontraba el antiguo Hôtel de l’Hôpital (palacete de Hôpital), un amplio terreno ubicado entre la rue Montmartre y la rue Saint-Fiacre. Fue demolido en 1870. El decorado del salón de recepción del Hôtel d’Uzès (palacete de Uzès) muestra la búsqueda de innovación de Ledoux en materia de decorado. El artista rompe con la tradición del artesonado de apoyo a media altura, decantándose por un artesonado de altura que cubre totalmente las paredes. El comtés J.B. Boiston se encargó de las esculturas de las puertas y de los tableros, siguiendo las maquetas de Joseph Métivier.
Los atributos de la guerra y de las artes colgados de los troncos de árboles adornan los tableros de artesonado. En los batientes de las puertas están simbolizadas las partes del mundo: Europa por un caballo, Asia por un elefante, África por un dromedario y América por un caimán. Este tema, inspirado en las puertas realizadas en las Tullerías bajo el reinado de Luis XIV, es una muestra de la «vuelta al gran gusto», así como los Apolos radiantes de los tableros inferiores.
(Distrito 3) 28, rue Michel-Comte
Hôtel d’Hallwyll (Palacete de Hallwyll)
El Hôtel d’Hallwyll (palacete de Hallwyll) es el único vestigio íntegro de la arquitectura doméstica parisina de Ledoux. En el siglo XVIII, el Hôtel d’Hallwyll (palacete de Hallwyll) era considerado por los contemporáneos uno de los palacetes más modernos del Marais.
En 1766, poco después de realizar los decorados del Café Militaire (Café Militar), Franz-Joseph d’Hallwyll, coronel de la Guardia Suiza, y su esposa Marie- Thérèse Demidorge solicitaron a Ledoux la transformación del hôtel Demidorge (palacete Demidorge), antiguo palacete de Bouligneux. El arquitecto aprovechó el antiguo edificio con vistas a la calle mediante la composición simétrica y monumental de la fachada cubierta por láminas de estilo renacentista italiano y cuyo eje está marcado por un portal con columnas toscanas coronado por un tímpano decorado con esculturas de las Gracias.
Tras ese cuerpo de edificios que encierra las dependencias, se abre un primer patio rodeado por un conjunto de viviendas heterogéneo con paredes lisas y tabiques almohadillados.
En el diseño del jardín, Ledoux demuestra su un enorme talento como arquitecto paisajista. Teniendo en cuenta que «(…) el jardín está flanqueado por altas paredes, cualquier plantación habría puesto en peligro la salubridad del lugar…», Ledoux diseñó, a modo de jardín, un atrio bordeado de galerías de columnas dóricas al fondo del cual dos cántaros derraman torrentes de agua –tema que anticipa las salinas de Arc-et-S Senans– y hacen las veces de nicho donde se encuentra una Gracia. Un decorado en trampantojo, pintado sobre el muro ciego del convento de las Carmelitas que da a la rue Montmorency, prolongaba este tramo de arquitectura paisajística y daba a los apartamentos «un punto de vista agradable», de igual modo que la corriente pintoresca desarrollada en pintura.
(Distrito 19) Place de Stalingrad
La barrera de Pantin o Rotonda de la Villette
Avalado por su experiencia en la salina de Arc-et- Senans, la Ferme volvió a recurrir a Ledoux, esta vez para realizar los puestos de recaudación de las barreras de las Fermiers Généraux destinados a cobrar los impuestos de las mercancías que entraban a la capital. En cuanto contó con el visto bueno de Luis XVI, Ledoux comenzó a esbozar los planos de estos puestos, que él mismo bautizó como «las Propylea de París», es decir, las entradas monumentales de la ciudad. También pretendía mostrar en estos la culminación de su obra arquitectónica, la reinvención «modernizada» de la Antigüedad al servicio del ideal de progreso ensalzado por la filosofía de las Luces.
La barrera de Pantin o Rotonda de la Villette es una de las cuatro barreras de los «Fermiers Généraux» (gestores de la Ferme Générale) que todavía se mantienen en pie de las cincuenta levantadas por Ledoux. Éstas, símbolos del Antiguo Régimen, fueron demolidas durante la Revolución así como durante los importantes trabajos de ordenación urbana llevados a cabo durante el Segundo Imperio.
El puesto de Pantin se colocó en la intersección de las carreteras de Flandres y de Alemania. Ledoux tenía la intención de colocar a ambos lados de las carreteras dos puestos que sirvieran de pedestal de unas estatuas que representaran las provincias del norte. A pesar de su exorbitante precio, el proyecto fue aprobado en 1786. Cuando se acabaron los pisos de la rotonda en 1787, se desestimó la coronación de los puestos mediante unas estatuas y se remplazó por la escultura de las armas de Francia en uno de los frontones de la Rotonda.
En el plano se articulan figuras simples, un círculo dentro de un cuadrado, siguiendo el estilo de Palladio. En la planta calle, las cuatro fachadas de estilo griego cuentan con ocho potentes pilares macizos de estilo dórico coronados por un entablamento y un frontón triangular. En el primer piso, la galería compuesta por arcos de medio punto con columnas dóricas acopladas recuerda la arquitectura románica. El carácter depurado de las formas, el fuerte contraste entre los volúmenes así como la libre inspiración de los modelos clásicos le valió violentas críticas: «La arquitectura de estas barreras es cuadrada y angular: tiene en su estilo algo áspero y amenazante.», Sébastien Mercier, Tableau de Paris (se trata de un libro en el que se documentaba la vida en París) (1786).
BARRERAS DEL RECINTO DE LAS FERMIERS GÉNÉRAUX QUE SIGUEN EN PIE

Aumentar y descargar en formato pdf (7,4 Mo)
En 1764, Ledoux consiguió el puesto de arquitecto de Aguas y Bosques del dominio de Sens (autoridad francesa encargada del control de ríos y bosques) y multiplicó los pedidos privados, lo que le acercó a la clientela mundana de la capital.
En París, construyó varios palacetes aristocráticos entre los que encontramos el Hôtel d’Hallwyll (palacete de Hallwyll (1766-1767), el Hôtel d’Uzès (palacete de Uzès) (1768-1769) y el Hôtel de Montmorency (palacete de Montmorency) (1769-1771).
También edificó, a petición de una clientela más liberada de las obligaciones sociales de un palacete particular, algunos pabellones inspirados en villas como el pabellón Hocquart o el pabellón de Melle Guimard (1770-1771).
En 1773, Ledoux fue honrado con la consagración de la Academia Real de Arquitectura y, ese mismo año, fue ascendido a arquitecto de la Ferme Générale (compañía encargada del cobro de los impuestos indirectos, entre otros), lo que le valió el proyecto de la salina real de Arc-et-Senans, terminada en 1779.
Esta obra es un elemento esencial para comprender las barreras del recinto de los Fermiers Généraux (gestores de la Ferme Générale), auténtico clímax de las innovaciones y diseños estéticos y morales de la arquitectura que plasma al final de sus días en el libro L ’Architecture considérée sous le rapport de l’art, des moeurs et de la législation (La Arquitectura vista desde la relación del arte, de las costumbres y de la legislación) (1804).
 |
 |
 |
|
|
Decorado del Café Militaire, museo de Carnavalet
|
Decorado del salón de recepción del Hôtel d’Uzès, museo de Carnavalet
|
Hôtel d'Hallwyll
|
Rotonda de la Villette
|
Encuentre todas las estaciones de Vélib en www.velib.paris.fr
Mairie de Paris / Directions des affaires culturelles – Conception graphique: Montag, Juliane Cordes Crédits photographiques: Ville de Paris – C. Fouin, J.M. Moser, C. Pignol
|