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SIGUIENDO LAS HUELLAS DE SAINT JACQUES
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DESDE LA RUE SAINT-DENIS A LA RUE DE VAUGIRARD
El apóstol Saint Jacques, hermano de San Jean l’Evangéliste, pertenecía al círculo de aquellos cercanos a Jesucristo. Este fue el primer apóstol martirizado y murió decapitado a los 44 años en Jerusalén. Se le conoce como Saint Jacques le Majeur para diferenciarlo de Saint Jacques le Mineur primo germánico de Jesucristo. Su actividad apostólica tras la Ascensión se desconoce, lo que ha favorecido probablemente el desarrollo de la leyenda en la que hubiese evangelizado en España, que deseaba relacionar la historia de su iglesia con la de un discípulo de Jesucristo. En realidad, nunca predicó en España y su sepultura no se encuentra en Galicia.
Esta leyenda fue introducida en España en el contexto de las cruzadas contra los moros en la Reconquista que controlaban la mayor parte del país desde principios del siglo VIII. Así mismo, los monjes de Cluny apoyaron la peregrinación a Santiago de Compostela para financiar la reconquista cristiana de las tierras españolas.
En París, durante el siglo XI, se construyeron numerosas construcciones (iglesias, capillas, hospitales) dedicadas al apóstol. Su culto se ve favorecido por el paso del camino hacia Santiago de Compostela para los peregrinos que vienen del Norte y del Este de Europa. Durante la Edad Media, la popularidad de este santo es tal que su fiesta (el 25 de julio) es un día festivo en la capital. Pocos de estos edificios aún son visibles hoy en día. Permanecen las iglesias parroquiales de Saint-Jacques-du-Haut-Pas y de Saint-Jacques-Saint-Christophe-de-la-Villette, edificadas respectivamente en los siglos XVII y XIX, aunque el culto a Saint Jacques ya había perdido mucha popularidad.
(Distrito 1) Esquina de las calles rues Saint-Denis y Étienne-Marcel
Hospital de Saint Jacques aux Pélerins
Los peregrinos que pasaban por París encontraban aquí un lugar para reconfortarse y los pobres y los enfermos encontraban también auxilio y refugio. En la iglesia de este hospital podemos venerar las reliquias que se conservan del santo.
La cofradía de Saint Jacques, formada en 1315 por antiguos peregrinos, mandó alzar entre 1319 y 1324, en la esquina de la rue Saint-Denis, un edificio que se extendió por todo el islote a finales del siglo. La cofradía se disolvió en 1672 y el hospital fue destruido en 1823. Los grabados antiguos hicieron aparecer tres naves paralelas, una de ellas coronada por un campanario. El pórtico que da a la rue Saint-Denis permitía un acceso lateral a la iglesia. El claustro y el cementerio se extendían hacia el oeste, en el medio de viviendas y casas de canónigos. De la decoración, tan solo subsisten cinco obras conservadas en el museo de la Edad Media (Palacete de Cluny), entre las que se encuentra el magnífico Saint Jacques, que probablemente se la debemos a Robert de Lannoy.
(Distrito 1) Rue du Jour
Iglesia de Saint-Eustache
La iglesia de Saint-Eustache poseía una capilla dedicada a Saint Jacques, situada a la derecha de la construcción, al nivel de la quinta fila. A partir de 1803, esta capilla se consagró a Saint Eustache, prueba del decline del culto al apóstol después del siglo XVII, primero en la aristocracia y luego en todos los niveles de la sociedad.
Las vidrieras del coro alto fueron instaladas en 1631, casi un siglo después de que se hubiese colocado la primera piedra de la iglesia. El conjunto pintado por Antoine Soulignac reúne a los cuatro padres de la iglesia y a los apóstoles alrededor de la vidriera axial donde están representados Jesucristo resucitado y Saint Eustache. A la derecha del coro, en una lanceta simple, podemos descubrir a Saint Jacques le Majeur. De hecho, desde la Edad Media, la representación de Saint Jacques siguió tres variantes: Saint Jacques el apóstol, Saint Jacques el peregrino o Saint Jacques el caballero. En este caso, Soulignac parece haber querido mezclar la imagen del peregrino (bastón, capa sobre los hombros) y la del apóstol (libro de la Nueva Ley).
(Distrito 1) 2, place du Louvre
Iglesia de Saint-Germain-l’Auxerrois
Esta piedra angular, en el aplomo del órgano, se cree que data de la reconstrucción de la nave de la iglesia en el siglo XV. El motivo de Saint Jacques el peregrino es el testimonio del derecho de patronato de la Colegiata sobre la cofradía de Saint Jacquesque construyó en 1317, en la esquina de las calles Saint-Denis y Étienne Marcel (antiguamente rue Mauconseil), un hospicio (Saint Jacques aux Pélerins) de los Peregrinos). Saint Jacques presenta en esta piedra angular, los diferentes atributos característicos del peregrino de Santiago de Compostela: el bordón o el bastón para caminar, el sombrero con los bordes largos y por supuesto, la concha que los peregrinos que volvían de Compostela vestían en el pecho o en las alforjas.
(Distrito 4) Square Saint-Jacques
Torre Saint-Jacques (vestigio de la iglesia de Saint-Jacques-de-la-Boucherie)
Los abades de Cluny, de los que dependía la iglesia desde 1119 y los Valois la habían dotado generosamente, puesto que en este lugar se veneraba al jefe de Saint Denis y a varias reliquias de Saint Jacques. Los dos poderosos alentaban la peregrinación, unos por los ingresos que recaudarían y otros por alejar a una nobleza revuelta. La cofradía de los carniceros hizo instalar en la cumbre de la torre que había hecho construir, una gran estatua de Saint Jacques de 3,50 m., que fue reemplazada en 1854 por una copia realizada por Jean Louis Chenillon. El apóstol figura como un peregrino, en un atuendo muy sencillo. Vestido con la hopalanda y apoyado sobre su bordón, lleva un sombrero con una concha y un libro con un bonito broche como símbolo de su misión evangelizadora. Saint Jacques reposa sobre un campanario de 5 m de alto, de estilo flamígero. Los seguidores del santo cumplían su devoción en este alto lugar consagrado al culto del apóstol.
(Distrito 4) Place Saint-Gervais
Iglesia de Saint-Gervais-Saint-Protais
En el registro inferior de una de las vidrieras de la nave alta, figura sobre dos niveles, una representación ecuestre de Saint Jacques luchando contra los moros, en el 844, durante la batalla de Clavijo (tercera vidriera a la derecha de la entrada). La escena resalta la aparición legendaria de Saint Matamore que carga victorioso contra el ejército de Abd-al-Rahman, a la cabeza de las tropas del rey Ramiro I. Esta iconografía de Saint Jacques expulsando a los infieles fue muy difundida en el territorio español durante la Reconquista y se cree que también fue muy utilizada en la decoración parisina. Los tableros, creados a principios del siglo XVII, provienen aparentemente de otra iglesia de la capital. El vano donde se encuentran actualmente son el fruto de una restauración sin duda reciente; tan solo el encuentro de Abraham y Melquisedec, en el centro de las vidrieras, y el tímpano en lo alto, están en su lugar de origen.
(Distrito 4) Place de Notre-Dame
Catedral de Notre-Dame de Paris
Antes de emprender el camino, los peregrinos solían solicitar en Notre-Dame la protección de Saint Christophe, patrón de los viajeros. Anteriormente podía observarse al entrar en la iglesia, a la derecha, una estatua colosal que representaban a Saint Christophe con el niño Jesús en sus brazos. Antoine des Essarts, consejero y chambelán de Carlos VI, se hizo representar en «esta gran imagen y recuerdo de san Cristóbal en el año 1413». La estatua, de 28 pies (9 m) fue derribada en 1785.
También podemos reconocer a Saint Jacques Le Majeur entre los apóstoles que figuran a la derecha del gran retrato, con sus alforjas decoradas con la concha, con unas facciones que recuerdan a Eugène Viollet-Le-Duc. Este gran admirador de la Edad Media fue representado como Saint Jacques en el retrato de la capilla del castillo de Pierrefonds dans l’Oise.
(Distrito 5) 1, rue des Prêtres-Saint-Séverin
Iglesia de Saint-Séverin
Lindando con la rue Saint-Jacques, la iglesia de Saint-Séverin data, en su forma actual, de los últimos años de la Edad Media. En el siglo XIX recibió un conjunto de vidrieras antiguas que fueron muy retocadas a petición del arquitecto Victor Baltard para poder adaptarse a la dimensión de las ventanas. Uno de los vanos de la pared norte (la tercera a partir de la entrada) muestra, bajo un doselete, según una disposición frecuente a partir del siglo XV, una figura de pie de Saint Jacques. El apóstol, sobre un zócalo y con una tela adamascada de color azul, lleva en una mano el libro de la Nueva Ley y se apoya en una espada, símbolo de su martirio. Está descalzo, según manda la tradición y el rostro con finos rasgos muestra una belleza interiorizada. La mayor parte de la vidriera proviene de la capilla del colegio de Beauvais. Fue retirada durante la Revolución y estuvo un tiempo en la iglesia de Saint-Germain-des-Prés.
(Distrito 5) 6, place Paul-Painlevé
Palacete de los abades de Cluny- Museo Nacional de la Edad Media
Los abades de Cluny poseían una casa al lado de las termas galorromanas a partir de 1334. Sin embargo, esta fue destruida en 1470 para dejar espacio al actual palacete, que se convirtió en todo un modelo para la arquitectura de este tipo de construcciones parisinas. Se cree que Juan III de Borbón, abad de Cluny entre 1456 y 1485, comenzó la edificación de este palacete, para darle el relevo a Jacques d’Amboise, que hizo esculpir los elementos de su blasón y su lema en la fachada del patio. Las conchas de Saint Jacques y el bordón recuerdan por una parte, la peregrinación relacionada con el santo patrón de la abadía y por otra, el hecho de que la abadía borgoñona de Cluny formase parte del desarrollo durante el siglo XII de la peregrinación a Santiago de Compostela.
(Distrito 5) 158, rue Saint-Jacques
Convento de Saint Jacques aux Prêcheurs
Antes de continuar hacia el sur, la antigua vía superior romana atravesaba las murallas en este mismo lugar. Jean de Barastre, primero médico y después chambelán de Philippe Auguste, creó en torno a 1209, un hostal gratuito para los peregrinos. Este hospicio constaba de una capilla y de una casa contigua. Jean de Barastre se acogió a la causa de Saint Dominique de Guzmán, de la que era partidario, con el fin de instalar su orden. Gracias al apoyo de Luis IX, sus hermanos predicadores, que se hacían llamar Jacobinos, se desarrollaron muy rápidamente. Así, el convento de la rue Saint-Jacques pronto se convirtió en uno de los colegios más famosos de París, la escuela de Saint-Thomas. Esta notable iglesia presentaba dos grandes naves de 80 metros de largo.
El convento de los Jacobinos, que llegaba más allá de las rues Victor-Cousin, Cujas y Mallebranche, desapareció en 1790, mientras que los edificios sobrevivieron hasta 1849, y su pórtico de la rue Saint-Jacques fue demolido en 1866.
(Distrito 5) 252 bis, rue Saint-Jacques
Iglesia de Saint-Jacques-du-Haut-Pas
La iglesia de Saint-Jacques-du-Haut-Pas, que comenzó a construirse en 1584, retomó la advocación del antiguo hospital y de la capilla que también acogía a los peregrinos que volvían de Santiago de Compostela. Actualmente, esta encierra varias obras que representan la figura de Sint Jacques. Entre ella, se encuentra una estatua de piedra de la época medieval que muestra al discípulo de Jesucristo con un sombrero de peregrino con los bordes largos y decorado con conchas, que también presenta el libro de la Nueva Ley. Esta se encuentra en la primera capilla tras la sacristía. La iglesia se ha enriquecido hace unos años, de una donación privada que se trata de un bajorrelieve en el vano (deambulatorio) que muestra al santo predicador adorando a la Virgen que se le aparece, según la tradición, rodeada de un coro de ángeles. Dos peregrinos postrados, en escala reducida para mostrar la diferencia entre el mundo humano y el divino, cierran la composición a la derecha.
(Distrito 6) 70, rue de Vaugirard
Iglesia de Saint-Joseph-des-Carmes
La segunda capilla en la nave a la derecha, está dedicada a Saint Jacques por ser el nombre de su fundador, Jacques d’Estampes, señor de Valençay, que compró la concesión en noviembre de 1635, justo después de la muerte de su esposa. Está decorada con una bóveda en la que se representan cuatro escenas de la vida del santo. Primero, se muestra a Jesucristo llamando a su séquito Saint Jacques y André, a continuación, la representación de su decapitación, después la batalla de Clavijo donde el santo está a la cabeza de los escuadrones de León y de Castilla que expulsaron a los moros y finalmente, un grupo de leprosos e inválidos realizando la peregrinación a la tumba del apóstol. Estas pinturas que enmarcan una representación de la transformación de Jesucristo, se las debemos al pincel de Abraham van Diepenbeek, mientras que el cuadro del altar consagrado a la figura de Saint Jacques el peregrino es obra de Pieter van Mol, cuya cultura amberina y estilo Rubens fueron inmediatamente famosos al llegar a la capital hacia 1630.
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| Iglesia de Saint-Joseph-des-Carmes |
La Torre de Saint Jacques es, desde hace cinco siglos, une elemento predominante del paisaje de la ribera derecha del Sena. Antes de ser una «torre» singular, esta fue el campanario de la iglesia de Saint-Jacques-de-la-Boucherie, que vendida como bien nacional durante la Revolución, fue descuartizada como cantera de piedra. En 1836, la Ciudad de París adquirió el campanario subsistente, aislado y abandonado, para convertirlo en el siglo XIX en la «Torre» de Saint Jacques, engalanada con uno de los primeros jardines públicos parisinos.
Con el paso de los siglos, la Torre y en particular, el delicado decorado esculpido y las estatuas, se ha debilitado por las numerosas intervenciones humanas, agresiones climáticas y por la contaminación. En 150 años, se efectuaron cuatro intervenciones sin poder detener las caídas de las piedras.
Puesto que se convirtió en una edificación peligrosa para los visitantes del barrio, a finales del 2000 se colocó un andamio para proteger a los peatones y para permitir mejores estudios técnicos y científicos, con el fin de realizar un diagnóstico completo de su estado.
El proyecto de restauración, que busca devolverle la vida a la Torre conservando tanto los elementos del siglo XVI como los del XIX, fue validado en 2004 por la Comisión Superior de los Monumentos Históricos. Las obras, que duraron más de tres años, se desarrollaron con la concertación de los servicios del Ministerio de Cultura y se terminaron a finales de 2009. La pericia con la que se han llevado a cabo las obras ha sido asegurada por la Dirección de Asuntos Culturales de la Ciudad de París
Puede ver todas las estaciones Vélib’ en www.velib.paris.fr
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