 |
PINTURAS DE ITALIA
|
Las iglesias de París albergan una amplia colección de unos cuarenta cuadros italianos originales. Sin embargo, su presencia es bastante reciente y la mayor parte data del siglo XIX. Únicamente la obra de Baldassari Aloisi que representa a María ayudando a Jesucristo a llevar la cruz a la iglesia de Saint-Sulpice, se encuentra en este lugar desde antes de la Revolución. Por otra parte, la Anunciación de Giovanni Lanfranco, que actualmente alberga la iglesia de Notre-Dame de Bonne-Nouvelle, se cree que decoró la iglesia del Oratoire (Oratorio) en el siglo XVIII.
Las campañas revolucionarias y más tarde las napoleónicas llevaron al Museo central, actualmente el Museo del Louvre, obras de arte italianas provenientes de Italia, así como de España y Austria. Dominique Vivant-Denon, el director de los museos, era a menudo, el encargado de seleccionarlas. Por petición del Emperador, entre 1802 y 1811, una parte de estas obras fueron otorgadas a las iglesias parisinas. Con motivo de la celebración del restablecimiento del culto en 1802, la catedral de Notre-Dame fue la primera en recibir tres importantes obras de Guido Reni, Ludovic Carrache y Salvatore Rossa. Estas nuevas atribuciones sirven también para incentivar la propaganda napoleónica de querer hacer de París, la nueva Roma.
Tras la caída el Imperio, las obras del Museo Central incautadas durante las conquistas napoleónicas volvieron a sus colecciones de origen, mientras que los cuadros que se encontraban en las iglesias no fueron devueltos a sus propietarios. A lo largo del siglo, otras obras vinieron a completar las colecciones gracias a las donaciones de los feligreses.
Todas estas obras ofrecen una perspectiva de las diferentes escuelas de la península.
(Distrito 2) 25, rue de la Lune
Notre-Dame de-Bonne-Nouvelle
Giovanni Lanfranco (1582-1647) Anunciación, alrededor de 1617-1619 (detrás del altar mayor)
Este cuadro, escondido desde el Segundo Imperio detrás de un órgano que ocupaba todo el fondo del coro, fue redescubierto en 1970 y se cree que provenía de las colecciones del cardenal Costaguti de Roma. El lienzo es bastante oscuro en la parte inferior mientras que en la parte alta, un crescendo luminoso baña las figuras de una luz anaranjada. La combinación de una iluminación sobrenatural con las formas repletas, casi realistas, de los personajes le otorga a este cuadro un efecto dramático, que se ve acentuado con la figura del ángel a contraluz que parece alzar el vuelo de forma sobrecogedora.
Lodovico Cigoli (1559-1613) La Virgen y el Niño rodeados de Santos, 1601 (detrás del altar mayor, a la derecha)
Esta obra proviene de la iglesia de San Domenico en Cesena (Emilia-Romagna), destruida en el siglo XVIII, cuyos cuadros fueron vendidos en 1797. En el siglo XIX, se cree que el lienzo pasó a la colección de los príncipes Demidoff, antes de ser transferido a la parroquia de Saint-Honoré d’Eylau en 1863. Finalmente, este cuadro pasó a formar parte de la decoración del coro de Notre-Dame de Bonne-Nouvelle en 1931. Aquí, el artista se aleja del estilo manierista de su maestro Allori, volviendo a un esquema más tradicional de la Virgen en el trono rodeada de santos, que anuncia la llegada de los grandes cuadros del barroco boloñés. A su lado están representados Saint Juan el Evangelista y Sainte María Magdalena. En un registro inferior, puede verse la ciudad de Cesena entre el papa Pio V y Saint Domingo de Guzmán.
(Distrito 3) 254, rue Saint-Martin
Saint-Nicolas-des-Champs
Amico Aspertini (1475-1552) Sagrada Conversación, 1520-1521 (nave lateral derecha, segunda capilla)
Este cuadro fue pedido por la iglesia San Tommaso di Strada Maggiore en Bolonia por un miembro de la familia Forti, representada a la derecha de la composición sosteniendo el birrete de los doctores en derecho. Aspertini se encontraba en Roma cuando Miguel Ángel trabajaba en el techo de la capilla Sixtina, por lo que la figura escultural de la Virgen recuerda las sibilas de la capilla. Por otro lado, los gestos un poco duros de algunos rostros hacen pensar que el pintor conocía las obras de Dürer.
Giovanni Battista Trotti (1555-1619) Circuncisión, entre 1594 et 1599 (en el contorno del coro, 4ª capilla a la derecha de la capilla axial)
Destinado a la iglesia de Saint-Philippe-du-Roule en 1811 y después a la de Saint-Nicolas-des-Champs desde 1967, este cuadro proviene de la capilla de Saint-Nom de la iglesia de los dominicos de Cremona y fue cedido por el duque de Parma al finalizar el armisticio de 1796. La composición está caracterizada por una acumulación de personajes y tan solo una columna en segundo plano evoca el templo donde se supone que se desarrolla la acción. El ropaje de colores acidulados y matices singulares, así como una ejecución muy cuidadosa, son herencia del maestro del artista, Bernardo Campi.
(Distrito 1) rue du Jour
Saint-Eustache
Santi di Tito (1536-1603) Tobie y el ángel, alrededor de 1575 (en el contorno del coro, lado izquierdo, 3ª capilla)
Santi di Tito, alumno de Bronzino, fue el primer pintor de la corte de Cosme I de Médici. Este cuadro, primeramente colocado en la sacristía de San Marco de Florencia, fue después intercambiado para acabar formando parte de las colecciones de Francisco II de Habsburgo-Lorena en Viena. Asimismo, fue el primer cuadro elegido por Dominique-Vivant Denon en el palacio Belvédère en 1809 y finalmente fue otorgado a la iglesia de Saint-Eustache en 1811. La elegancia de las figuras, el cuidado por los detalles y el juego de miradas hacen de esta obra de una gran sensibilidad, una de las más cautivadoras de las iglesias de París.
Rutilio Manetti (1571-1639) Éxtasis de Santa Magdalena, alrededor de 1617-1627 (en el contorno del coro, lado izquierdo, 5ª capilla)
Incautado en Roma en 1798, este cuadro es llevado a la iglesia Saint-Louis-des-Français que servía de almacén durante las conquistas revolucionarias. En 1811, al llegar a París, fue atribuido a la iglesia de la Madeleine (actualmente iglesia de la Asunción), y después a la iglesia de Saint-Eustache en 1933. María Magdalena está representada con la cabeza reclinada hacia atrás, sostenida por un ángel, mientras que otro le señala el cielo. A su lado, un cráneo simboliza la vanidad de la vida terrestre. El carácter realista de los rostros de los ángeles es el testimonio de una fuerte influencia caravagista, mientras que la cuidadosa ejecución, en particular la de las alas, los ropajes y el cabello de la Santa, nos recuerdan al estilo toscano.
(Distrito 4) 2, rue François Miron
Saint-Gervais – Saint-Protais
Sebastiano Ricci (1659-1734) San Gregorio Magno y San Vita intercediendo por las almas del Purgatorio, alrededor de 1730-1734 (nave lateral derecha, 3ª capilla)
En otro tiempo, este gran cuadro adornaba el altar mayor de la iglesia de San Vital de Parma. Incautado en 1803, es el cuadro más reciente elegido por la Comisión de Artes. En 1811 fue trasladado a la iglesia de Saint-Gervais–Saint-Protais con el fin de satisfacer a los mayordomos que deseaban que la Iglesia obtuviese los famosos cartones de tapicería de la vida de los dos Santos. Esta atribución también puede explicarse gracias a la presencia de Saint Vital, centurión romano vestido en este cuadro con una armadura del siglo XVII, que hace del padre de Saint Gervais y Saint Protais. La composición en forma de X coloca a los dos Santos intercesores en la misma diagonal que la Virgen y el Niño, mientras que en la otra diagonal, las almas del purgatorio son elevadas por un pelotón de ángeles. El dinamismo de la escena y el colorido claro y brillante son propios de la escuela veneciana del periodo Rococó.
(Distrito 7) Place Saint-Thomas d’Aquin
Saint-Thomas-d’Aquin
Francesco Barbieri conocido como Il Guerchin (1591-1666) La Virgen se aparece a San Jerónimo, 1650 (nave lateral derecha)
Este cuadro fue realizado para la iglesia de Rosario de Cento, ciudad natal del artista. Su iconografía es extraña, puesto que el Santo, generalmente representado solo, se encuentra en este caso, en presencia de la Virgen, a la que se le dedica esta iglesia. La Virgen lleva un vestido y un manto de colores intensos, mientras que el Santo, más abajo, está envuelto en un paño de un rosa delicado. La serenidad y la dulzura de la Virgen y del Niño se oponen al rostro inquietante del Santo. Guerchin alía el Clasicismo impregnado de idealismo de Guido Reni y una forma más realista propia de Caravaggio.
Salvator Rosa (1615-1673) Asunción, alrededor de 1660 (nave lateral derecha, 1ª fila)
Este cuadro, pedido para el altar mayor de Santa Maria della Vittoria en Milán es una obra excepcional en la producción de Salvator Rosa, pintor de paisajes dramáticos y batallas. El autor se pone a la altura del gran género de la pintura religiosa dotando a la escena de un aspecto teatral. El cúmulo de sentimientos puede leerse a través de los rostros de los apóstoles inquietos. La obra fue incautada en 1796 y decoró la catedral de Notre-Dame en 1802 durante la celebración del restablecimiento del culto. Desde 1963, este lienzo se conserva en Saint-Thomas d’Aquin.
(Distrito 7) Place du président Mithouard
Saint-François-Xavier
Luca Giordano (1636-1705) La crucifixión de San Pedro alrededor de 1654 (detrás del coro, lado derecho, 1ª capilla)
Este cuadro, al igual que el siguiente, fue un regalo de la baronesa de Teil y su historia, hasta el momento, no se conoce. El Santo está crucificado con la cabeza hacia abajo, una crucifixión ejecutada a petición propia por humildad con el martirio de Jesucristo. Según muestran los gestos de los verdugos, la obra, toda en claroscuros, se ve influenciada por la producción de Ribera. El Santo destaca de forma asombrosa del fondo, mucho más oscuro, dentro de una composición muy estrecha.
Jacopo Robusti conocido como Tintoretto (1518-1594) La Última Cena, 1559 (Sacristía de bodas)
Esta obra proviene de la iglesia de San Felice de Venecia. La perspectiva coloca al espectador en una posición inferior, puesto que la obra se encuentra bajo un artesonado. El artista ha decidido representar el instante en el que Jesucristo revela a los Apóstoles que uno de ellos le ha traicionado, suscitando entre sus discípulos diferentes sentimientos. Judas, colocado frente a Jesucristo de espaldas al espectador, sostiene en su mano la bolsa, fruto de su traición. Al reducir el número de colores y utilizar el claroscuro, el pintor consigue darle a la Última Cena una atmósfera intimista. Antes de que el barón de Teil lo comprase, este cuadro formaba parte de la colección de María Carolina, duquesa de Berry.
 |
 |
 |
Saint-Eustache Rutilio Manetti(1571-1639) Éxtasis de Santa Magdalena, alrededor de 1617-1627 |
Notre-Dame de-Bonne-Nouvelle Lodovico Cigoli (1559-1613) La Virgen y el Niño rodeados de Santos, 1601 |
Saint-Eustache Santi di Tito (1536-1603) Tobie y el ángel, alrededor de 1575 |
En virtud de las disposiciones del Concordato firmado en 1801 entre Francia y la Santa Sede que aprobaban las confiscaciones revolucionarias de los bienes del clero y transferían a las comunidades la propiedad de las iglesias parroquiales y de sus delegaciones, la Ciudad de París es actualmente propietaria de una centena de edificios religiosos entre los que se encuentra un gran número de iglesias de culto católico.
El régimen concordatario, que siguió en vigor hasta la ley de separación de la Iglesia y del Estado en 1905, gozaba de ventajas para los edificios religiosos que pertenecían a la comuna. El hecho de permitir que el clero tuviese a su disposición las obras de arte confiscadas durante la Revolución y una política activa de petición de decoración y de construcción de nuevos edificios, han convertido a París en un conjunto artístico de una riqueza excepcional que engloba los principales periodos del arte francés, desde la época clásica a la moderna.
La Dirección de los Asuntos Culturales de la Ciudad de París es actualmente responsable de la conservación de este patrimonio inestimable.Tiene a su cargo el inventario, el mantenimiento y la valorización del patrimonio, así como los trabajos de restauración necesarios para la conservación de los edificios que lo albergan.
Mairie de Paris / Directions des affaires culturelles – Conception graphique: montag, Juliane Cordes 01 43 46 75 00 Crédits photographiques: Ville de Paris – C. Fouin, J.M. Moser, C. Pignol
Puede ver todas las estaciones Vélib en www.velib.paris.fr
|