Visitar
Paseos turísticos por el patrimonio
es.paris.fr
Retour à l’accueil : Versión en español > Visitar > Paseos turísticos por el patrimonio > ESTATUAS, RELIEVES Y DECORADOS

Paseos turísticos por el patrimonio

Paseos

ESTATUAS, RELIEVES Y DECORADOS

 

LOS AÑOS TREINTA

 

El arte de los años treinta está marcado principalmente por la distancia creciente que aleja a los artistas del realismo. Durante la revolución cubista, los pintores, siguiendo las sendas de Picasso y Braque, inventaron formas que sintentizaban el tema y englobaban múltiples puntos de vista en un único trazo. Picasso, hacia 1920, tradujo esta síntesis por imágenes simplificadas, recargando las formas con una apariencia neo-clásica. Esta etapa, a la que se pudo acceder de modo mucho más sencillo, atrajo la atención de muchos artistas que abandonaron una estética meramente especulativa en pro de una estética más decorativa.

 

En esta misma época, el debate artístico sobre la modernidad llegó al seno de la Iglesia. Hastiados del academicismo de Sulpice, que parecía inamovible, los artistas se agruparon para impulsar la modernización del arte religioso.

 

Los Ateliers d’art sacré (Talleres de arte sagrado), fundados por Maurice Denis y Georges Desvallières en 1919, intentaron recuperar el tiempo perdido aunque no alcanzaron totalmente su objetivo. Hubo que esperar hasta 1937 para que el padre Couturier y el padre Régamey conciliaran con no pocas dificultades el arte católico y el arte contemporáneo. La iglesia del Saint Esprit es un hito de esta evolución. Así, podemos observar cómo los escultores de los años treinta simplificaron los detalles a favor de los volúmenes para dar respuesta al aspecto monumental y cómo los arquitectos siguieron incluyendo la escultura decorativa en sus edificios. Tanto es así que los grandes programas decorativos desarrollados por geniales artistas robaron espacio a la propia arquitectura en la composición de la fachada.

 

Aumentar y descargar el plano en formato pdf (138,6 Ko) 

 

Balades du patrimoine : puce1  (Distrito 12) avenue Daumesnil

Jardín de Reuilly

Nuestro paseo empieza en este jardín diseñado por Pierre Colboc y el grupo «paisajes» en 1992. La Ciudad decidió recoger aquí varias obras de distinta procedencia pero con rasgos comunes: todas están marcadas por la expresión de una estética común que se traducía en efectos de masa, una elegante expresión de las líneas y la estilización de las formas. Estas figuras femeninas, siguiendo la voluntad del arquitecto, están colocadas a lo largo de la alameda circular del jardín central. La Danza (Charles Malfray) y Amazone (Amazona) (Georges Chauvel) formaban parte de un conjunto –actualmente sustituido por jarrones de plomo de Bizet Lindet y Lagriffoul-, encargado a una decena de artistas para adornar el «espejo de agua» del Palacio de Tokio en la exposición de 1937. Sin dejar el neoclasicismo heredado de Landowsky y Bouchard, encontramos un amplio uso de relieves débiles, elemento característico de la técnica de estos escultores.

Desnudo femenino (Naoum Aranson) es el elemento de una fuente que, tras haber sido expuesta en el salón de las Artes Decorativas de 1925, se colocó en le Cours la Reine (Paseo de la Reina). Esta fuente contaba con un zócalo con cuatro pilares que sustentaban una pila coronada por esta estatua. Ya alejado del estilo de 1900, su gusto anuncia el de los años treinta. Desnudo femenino (Raymond Delamarre) es una obra de 1947 que remplazaba en la rosaleda de Bagatelle a una estatua fundida durante la guerra, en 1943. Demuestra la persistencia de un estilo decorativo poco sensible a los cambios artísticos contemporáneos y que duró hasta finales de los años cincuenta.

 

Balades du patrimoine : puce2  (Distrito 12)  1, rue Cannebière

La iglesia del Saint-Esprit

Marca una etapa importante en el arte religioso del siglo XX. Su construcción terminó en 1935 y formó parte de las «obras del cardenal», vasto programa puesto en marcha por Mgr Verdier en 1932.

El proyecto fue adjudicado en 1926 a Paul Tournon, arquitecto principal de los edificios públicos y palacios nacionales.

Éste se hizo famoso en Sainte-Thérèse d’Elisabethville (Auber-genville) en la misma época en la que realizó por vez primera y en menos de un año (1927-1928) una iglesia de hormigón armado con una flecha. En Elisabethville trabajó con el escultor Carlo Sarrabezolles, que acababa de probar en Saint-Louis de Ville-Momble bajo la dirección del arquitecto Georges Dumont un procedimiento de talla directa en el hormigón semi-duro (cemento esculpido), procedimiento que volvió a utilizarse en el original campanario de Sainte-Thérèse. Tournon vuelve a servirse del hormigón para construir la iglesia del Saint-Esprit, encomendándose sin reparos a la corriente moderna y al modelo de la iglesia de Raincy que Auguste Perret construyó unos años atrás (1920-1924).

Pero en estos años treinta, un movimiento de síntesis, al que perteneció Tournon, buscaba la cohabitación de la expresión de la modernidad sin renegar por ello a la herencia del pasado. Así, las obras de hormigón quedaron revestidas por una fachada de ladrillos inspirada directamente en la iglesia Sainte Sophie de Constantinopla. Además, con el hormigón se consiguió hacer frente de forma duradera al desafío planteado en Sainte Sophie: calar una gran cúpula en su base sobre cuatro semicúpulas frente a frente.

Se trata de una construcción simple y sólida con un decorado integrado en la arquitectura: Tournon quería ver su nombre inscrito en la lista de constructores racionales y eficaces que, aprendiendo de los logros de Viollet-le Duc, dirigieron su vista hacia la Edad Media. Aquí, volvió a recurrir a Sarrabezolles para realizar el extraordinario campanario de cemento esculpido y los pináculos. También acudió a los Talleres de Arte sagrado para crear un equipo de artistas decoradores de primer nivel que compusieran sus obras, entre las que podemos resaltar Pentecostés de Maurice Denis, Concilio de Trento de Jean Dupas, los vitrales de Louis Barillet, Jean Hébert- Stevens y Paul Louzier, o el altar y el retablo de Jean Dunand. El viacrucis de Richard Desvallières, que también es autor de la pila de agua bendita, es un ejemplo especialmente perfeccionado de este expresionismo, impregnado del fervor religioso que podemos encontrar en el arte de Georges Rouault.

 

Balades du patrimoine : puce3  (Distrito 12) Place Édouard Renard

La France, de Léon Ernest Drivier

Esta estatua se alza como un testimonio anticuado y ambiguo de la Exposición Colonial Internacional de 1931. En un principio, la obra de Antoine Bourdelle, debía colocarse en el peristilo del museo de las colonias. Finalmente, el proyecto fue adjudicado a Léon Drivier que tuvo que enfrentarse a la camarilla formada por Albert Laprade y Alfred Auguste Janniot, que consideraban que el proyecto era demasiado grande. Sobre todo, Janniot criticaba duramente el proyecto quizás empujado por los celos o por alguna riña en la escuela. Hacia el año 1930, escribió a Laprade: «hemos vuelto a fracasar en nuestro intento de realizar una estatua que represente Francia sin tener que recurrir a atributos griegos (sin embargo, la estatua está armada al estilo galo) que no tienen nada que ver con Francia y que la asemejan más a un gendarme que a cualquier otra cosa». La estatua, que quedó reducida a la mitad, fue colocada delante de la escalera de la entrada durante la exposición para acabar ubicada al final de la exposición en el lugar que ocupa hoy en día.

De todos modos, el juicio de Janniot sobre esta estatua no es imparcial, sobre todo teniendo en cuenta que es una obra representativa del estilo neoclásico. Drivier, antiguo ayudante de Rodin, formó parte a principios de siglo de «la banda de Schnegg». Estos jóvenes escultores, que se reunían a principios del siglo XX en casa de los hermanos Schnegg, confesaban su atracción por la representación moderna. Entre estos se encontraban, además de los hermanos Schnegg, otros artistas como Bourdelle, Despiau, Wlérick, Pompon, Malfray, Dejean, Yvonne Serruys… Este movimiento, si bien parece resurgir en la actualidad, quedó oculto durante muchos años tras la escultura cubista o la abstracta. Podemos relacionar sus obras, bajo los auspicios de Rodin, con la de Maillol o con el periodo neoclásico de Picasso: formas sintéticas y pesadas, simplificación de los volúmenes y tendencia a lo monumental. Los artistas de «la banda de Schnegg» participaron en la escultura de gran parte de los jardines del Trocadero. En estos podemos encontrar Drivier la Felicidad de vivir, que también está en el Museo de arte moderno de la Ciudad de París (Musa acostada).

 

Balades du patrimoine : puce4  (Distrito 12) Place Édouard Renard

Antiguo museo de las colonias

En 1927, se encargó a los arquitectos Albert Laprade y Léon Jaussely la construcción del único edificio que iba a permanecer en pie tras la Exposición colonial internacional de 1931. Con esto, el Estado les adjudicó la construcción de un «museo de las colonias» que se convertiría unos años más tarde en el «Museo de la Francia de ultramar». Siguiendo la política imperialista predominante en la mayoría de los países occidentales, Francia quería demostrar la variedad de artes y culturas que poseía por todo el mundo. Por aquel entonces, se veía el arte «indígena» con una especie de curiosidad paternalista. Fue necesario que algunos pintores y poetas como Braque y Picasso acudieran con frecuencia a la Porte Dorée para que se reconociera el auténtico talento y potencia expresiva de las obras. En 1962, André Malraux denominó «Museo de las artes africanas y oceánicas» a este lugar de referencia de los años treinta. Al parecer, Albert Laprade no tardó en plantear la idea de introducir un amplio relieve sobre el conjunto de la fachada del edificio, tan envolvente como para que la arquitectura y la escultura fueran perfectamente indisociables. Inicialmente, propuso a Antoine Bourdelle la realización de este proyecto pero, sin duda ya tenía en mente a su joven discípulo Alfred Auguste Janniot. Así, en 1929, asignó este proyecto a Janniot. ¡Y qué proyecto! Tuvo que realizar el mayor relieve existente en la época en Europa (1130 m2) en menos de dos años. Para semejante cometido recurrió a dos de sus compañeros, Gabriel Forestier y Charles Barberis, para que se encargaran de la escultura de la pierda.

Janniot sabía de sobra a quién estaba contratando. Ya se había enfrentado a un relieve monumental en 1924 (Monument aux morts de Nice) (Monumento a los muertos de Niza).

En 1925, con motivo de la exposición de las Artes decorativas e industriales modernas, llevó a cabo, junto con Pierre Pato un gran grupo Homenaje a Jean Goujon para el pabellón del coleccionista, lo que le permitió ganarse la clientela de Jacques-Emile Ruhlmann y el pedido de los decorados del salón  de té del trasatlántico Ile-de-France, así como la Viña para el «Recorrido de los vinos»  de Charles Plumet. Pero, sin duda alguno, fue con los bajos relieves de la Porte Dorée, que representaba la contribución de las colonias a la riqueza de Francia, donde plasmó todo su talento. Esto demuestra porqué el destino había elegido para él las grandes obras monumentales. Posteriormente, continuó con su andadura componiendo relieves de enormes magnitudes tanto en Estados Unidos (1934, Rockefeller Center) como en Francia con la fachada del Ayuntamiento de Puteaux (1932-1934, arquitectos hermanos Niermans), en el Museo de arte moderno de la Ciudad de París (1937, arquitectos Dondel, Aubert, Dastugue y Viard), en el memorial del Mont Valérien (1959)…

En esta última obra, que transpira un potente clasicismo moderno, Janniot trabajó con piedra de escaso grosor, de forma que los diferentes planos apenas se diferencian. Tuvo que emplearse a fondo para destacar el carácter gráfico de las escenas y sintetizar las formas con el objetivo de conservar la claridad de la representación. La densidad plástica procede principalmente de la importancia activa otorgada a partes iguales a los huecos como a las partes llenas, a los decorados de los templos de Angkor-Vat para los paneles que describen Asia. Para África, adoptó una trama de motivos decorativos vegetales o animales que evocaba a los tapices, adoptó una expresión común en el arte del antiguo Egipto, mezclando planos frontales y laterales y abandonando la perspectiva clásica para plasmar una imagen que emana en ocasiones las inquietudes cubistas. A pesar de esa heterogeneidad aparente, el resultado goza de gran unidad, nublada por las sombras proyectadas columnata y de su techo.  

 

Ancien Musée des colonies Léglise du St-Esprit Jardin de Reuilly La France
Antiguo museo de las colonias La iglesia del Saint-Esprit Jardín de Reuilly France

 

La Dirección de Asuntos Culturales de la Ciudad de París se encarga del mantenimiento de unas seiscientas estatuas y monumentos conmemorativos que forman parte del patrimonio municipal. La mayoría de estas obras datan de la Tercera República y son fruto de una política activa de pedidos destinada, según los deseos de los cargos electos parisinos, a decorar plazas y calles. Entre éstas encontramos algunas de las obras maestras de la escultura francesa, tales como La fuente de las cuatro partes del mundo de Carpeaux o El triunfo de la república de Dalou.

 

La política llevada a cabo durante el siglo XX ha sido más confusa en este aspecto pero, desde hace unos veinte años, la ciudad de París ha reanudado la tradición de los contratos públicos. En 2004, creó un Comité del arte en la ciudad. Se trata de un comité consultivo que reúne a cargos electos y a expertos encargados todos ellos de opinar sobre la política llevada a cabo en este sentido. Con éste, la Ciudad de París ha realizado 35 contratos públicos de obras de arte duraderas o temporales entre 2004 y 2008. Desde la Torre de ejercicio de Wang Du (distrito 17, París) o la Danza de la fuente emergente de Chen Zhen (distrito 13, París) hasta el Bosque de candelabros del colectivo berlinés Inges Idee (distrito 19, París). Podrá encontrar todas estas y muchas caminando por París.

 

Encuentre todas las estaciones de Vélib en www.velib.paris.fr

 

 

Ayuntamiento de París / Dirección de asuntos culturales - Diseño gráfico: Juliane Cordes +33 (0)1 43 46 75 00
Créditos de las fotografías: Ville de Paris – C. Fouin, J.M. Moser, C. Pignol


Enviar esta página - nueva ventana » Enviar esta página  Imprimir » Imprimir  Añadir a la cesta - nueva ventana » Añadir a la cesta 
« LA ESCULTURA DE ANIMALES
» Carpeta de inicio
EL ESTILO NEOGÓTICO »

Sommaire

 Indice

Paseos

mise à jour le : 20 août 2012
 Paris map
Geographic search Geographic search

 Web ring
Oficina de Turismo de París

Estudiantes

Paris nightlife

Casa de huespedes
| Prensa | Mentiones legales | Contacto |
Pàgina alta