Visitar
Paseos turísticos por el patrimonio
es.paris.fr

Paseos turísticos por el patrimonio

Paseos

CABALLEROS Y CABALLOS

 

DE NOTRE-DAME AL GRAND PALAIS

 

El caballo, legendario o de guerra, pura sangre o de labranza, es el animal más representado en escultura. En París podemos encontrarlo en unos cien monumentos, decorados de fachadas y fuentes, en los contextos más variados (Columna Vendôme, Ópera, Circo de invierno, Jardín de las Plantas, etc.).

En pleno corazón de la capital, el eje histórico de los grandes palacios (Ayuntamiento, Louvre, Tullerías, Campos Elíseos) es un auténtico paseo del poder que ha tenido el privilegio de albergar grandes monumentos ecuestres y gloriosos caballos que exhiben, cada uno a su manera, las leyes de este género.

La estatua ecuestre, que tradicionalmente ha estado reservada a monarcas y militares, es una auténtica muestra de la destreza del artista. Hacerlas en piedra sería dificilísimo pero, incluso en cobre, la proeza técnica es loable. Así, los grandes modelos antiguos (del Marco Aurelio en el Capitolio de Roma al Gattamelata de Donatello en Padua) siguen siendo obras de referencia para los artistas. El caballo es una especie de trono «exterior», es la figura del conjunto que, por su majestuosidad, fogosidad o su realismo, traslada simbólicamente la imagen del poder.

Otro conjunto reúne a los caballos «libres», alegóricos o reales, con unas facultades anatómicas explotadas hasta extremo que reflejan la idea del movimiento y de la tensión. Y también aquí la escultura griega es una fuente inagotable de modelos (cuadrigas victoriosas, caballos rampantes, combates de animales) en los que la idea simbólica (el hombre triunfante sobre el animal o el orden del desorden) deja de distinguirse del efecto decorativo de esencia barroca.

 

Aumentar y descargar el plano en formato pdf (439,5 Ko)

 

Balades du patrimoine : puce1  (Distrito 4) Atrio de Notre-Dame

Carlomagno y sus Leudes

En 1853, Louis y Charles Rochet se aventuraron en la creación de una estatua de Carlomagno tomando como referencia dos estatuas ecuestres: Don Pedro I, en Río de Janeiro, y Guillermo el Conquistador, en Falaise. La obra de escayola fue expuesta en la Exposición Universal de 1867 y su réplica de bronce en la de 1878, como obra maestra de la producción artística de los fundidores de Thiébaut. Se trata de una obra realizada durante el Segundo Imperio que exalta la imagen imperial y representa uno de los mejores ejemplos de fundición del arte parisino.

Aunque el Consejo municipal autorizó en 1879 la exposición de la escultura en el atrio de Notre- Dame, ésta no ocupó su lugar hasta 1882, cuando se colocó sobre un soporte provisional de madera recubierto por una lona y siguió así durante veintiséis años. En 1895, la Ciudad de París adquirió el monumento y pagó a los fundidores exclusivamente el precio del bronce.

Los hermanos Rochet añadieron los dos escuderos en pie (Roland y Olivier), que enriquecen la representación tradicional del conjunto ecuestre multiplicando los ejes de composición y los puntos de visa. El interés de este monumento reside también en la búsqueda de la verdad histórica ya que se reprodujeron fielmente los modelos supuestamente originales, como la espada Durandal conservada en Madrid o la corona de Nuremberg, en Viena.

 

 

Balades du patrimoine : puce2  (Distrito 4)  Jardín del Ayuntamiento

 Etienne Marcel

En 1882, se abrió un concurso para la realización de un monumento homenaje a Etienne Marcel, preboste de los vendedores de París que plantó cara al delfín Carlos V. Para los cargos electos parisinos, el homenaje al defensor del poder municipal frente a los abusos de la realeza recordaba el papel ejemplar de la Capital en el nacimiento de las nuevas instituciones y lo celebraba simbólicamente, en un mismo monumento, Paris et la République.

El proyecto generó numerosos debates: por un lado, estaban los que preferían una figura de pie –a imagen de un tribuno– en lugar de un conjunto ecuestre con carácter real o militar y, por otro lado, estaba la cuestión de la colocación. Finalmente, se decantaron por colocarla en el eje del Ayuntamiento en lugar del eje principal de la fachada ya que esta ubicación permite una percepción del perfil del monumento, más favorable al grupo que abogaba por el conjunto ecuestre.

La obra, comenzada por el escultor Idrac y finalizada por su compatriota tolosano Marqueste, presenta un equilibrio de proporciones, una potencia de expresión impregnada de verdad natural, claramente inspirada en los grandes modelos del Renacimiento italiano. Se conjugan aquí el anhelo de reconstitución arqueológica junto con un realismo casi severo, acordes al gusto de la época.

 

 

Balades du patrimoine : puce3  (Distrito 1) Palacio del Louvre, encima de la columnata

La Gloria distribuyendo coronas y recorriendo un campo cubierto de trofeos

En 1807, los arquitectos Percier y Fontaine encargaron al escultor Pierre Cartelliers la ornamentación del muro superior de la arcada central de la Columnata, bajo el frontón encargado a Lemot.

En el centro, la Gloria se encuentra de pie sobre su carro con las alas desplegadas simétricamente. Dos pequeños genios sujetan las riendas de dos caballos rampantes que cabalgan sobre trofeos de guerra. La composición, que huye del realismo (los caballos galopan hacia atrás), retoma un motivo antiguo, a menudo plasmado en medallas, camafeos o accesorios decorativos de bronce. Este relieve se esculpió minuciosamente con unos resaltes débiles y se adapta perfectamente al lugar en el que se encuentra con un papel principalmente decorativo.

 

 

Balades du patrimoine : puce4  (Distrito 1) Louvre, cour Napoléon

Luis XIV

Colbert encargó esta estatua ecuestre en 1667 a Gianlorenzo Bernini, también conocido como Bernin, el escultor y arquitecto más famoso de su época. Este conjunto de mármol, diseñado inicialmente para ornamentar el patio de honor del palacio de Versalles, no gustó a un rey poco afín a las deformaciones del estilo barroco. Girardon modificó sus rasgos para transformarlo en el general Martius Curtius, héroe de la Antigüedad romana (añadiendo el casco y unas llamas debajo del caballo) y la obra quedó relegada a los jardines de Versalles, detrás de la pièce d’eau des Suisses. A pesar de estos cambios, el monumento conserva la fogosidad y el ímpetu heroicos que buscaba su creador. En 1988, se colocó en el patio Napoleón una réplica en plomo del conjunto en homenaje a los proyectos de Bernin para las fachadas del Louvre.

 

 

Balades du patrimoine : puce1  (Distrito 1) Portillos del Carrusel del Louvre, fachada del lado del Sena

El jardín de las Tullerías

 Antonin Mercié, escultor tolosano, realizó en 1877 este conjunto destinado a sustituir la estatua ecuestre de Napoleón III de Bayre situada en los portillos del Carrusel tras la batalla de Sedán.

El dinamismo de la composición (el Genio de las Artes desciende de un Pegaso rampante precedido de la Fama girada hacia éste) acerca esta obra a la corriente barroca de la segunda mitad del siglo XIX. A la obra original se le añadieron los caballos de Marly, multiplicando las figuras lanzadas al vacío, caballos jadeantes y pegasos rampantes, en una exuberancia que va de las coronaciones de la Ópera a las del puente Alexandre III o del Grand Palais.

 

 

Balades du patrimoine : puce6  (Distrito 1) Arco del Triunfo del Carrusel

La Paz conducida sobre un carro de triunfo

 El Arco del Carrusel, monumento dedicado a la gloria de la Grande Armée, fue construido entre 1806 y 1809 en la entrada del antiguo Palacio de las Tullerías, residencia oficial del Emperador. Es obra de los arquitectos Percier y Fontaine, que tomaron como referencia el arco de Septimio Severo de Roma. Abunda en la obra la decoración esculpida, diseñada por Vivant Denon, que ilustra la campaña de 1805 y la rendición de Ulm.

En la parte superior del arco se elevan los caballos de San Marcos, pieza arquitectónica famosa de la Antigüedad procedente del Hipódromo de Constantinopla y traída de Italia por las tropas napoleónicas.

Durante la Restauración, se devolvieron los caballos a Venecia y pidieron al escultor François-Joseph Bosio un nuevo carro triunfal (acompañado de Victorias aladas y conducido por la Paz) cuyo rigor clásico refleja punto por punto su modelo antiguo.

 Bosio también es autor del Luis XIV de la place des Victoires, que muestra al rey Sol como emperador romano en un caballo rampante.

 

 

Balades du patrimoine : puce7  (Distrito 1) Place des Pyramides

Juana de Arco

En 1872, Frémiet recibió el pedido de una escultura ecuestre de Juana de Arco a tamaño natural para la Place des Pyramides, cerca del lugar en el que ésta resultó herida.

Desde su colocación en 1874, la obra ha sido objeto de duras críticas. El contraste buscado por el artista entre el gran caballo de labranza (un percherón) y la joven frágil, paralizada en su armadura de hombre, desconcertó al gran publico que vio en ésta una escultura torpe y despreció el enfoque científico del arista. El autor, cuya instrucción le había inculcado el respeto por la exactitud del diseño anatómico y el arte animalístico, se afanó en dotar a sus figuras históricas de autenticidad arqueológica, lo que le llevó a romper en ocasiones las reglas del retrato monumental.

 

 

Balades du patrimoine : puce8  (Distrito 8) Place de la Concorde

Los caballos de Marly

Guillermo Coustou I

 Los conjuntos ecuestres de Mercurio y de la Fama, símbolos de la guerra y de la paz, esculpidos por Coysevox en 1702 para el estanque de Abreuvoir en Marly fueron llevados en 1719 a la entrada del jardín de las Tullerías. Para remplazarlos, los Bâtiments du Roi (administración dependiente de la Casa del Rey responsable de las obras encargadas por el soberano) solicitaron a Guillermo Coustou la realización de otros dos conjuntos monumentales, que se colocaron en 1746. En 1794, el gobierno revolucionario decidió trasladarlos a París y colocarlos en la entrada de los Campos Elíseos.

Coustou retomó el arquetipo antiguo del caballo rampante y abandonó cualquier referencia mitológica o alegórica para representar simplemente una acción cotidiana: unos palafreneros sujetando a sus caballos. La tensión de las figuras, el dinamismo del movimiento y el aire épico que emana de estos conjuntos dan muestra de la influencia barroca en la escultura francesa del segundo tercio del siglo XVIII. Los conjuntos originales, actualmente expuestos en el Louvre, fueron remplazados por réplicas en 1984.

 

 

Balades du patrimoine : puce9  (Distrito 8) Cours-la-Reine

Alberto I

Los retratos ecuestres de los guerreros contemporáneos reaparecieron en los años treinta, paradójicamente en el momento en el que los caballos desaparecieron de los campos de batalla europeos. En 1934, los recuerdos de la guerra se cristalizaron en dos monumentos a reyes extranjeros (este monumento a Alberto I y el doble homenaje a Alejandro I de Yugoslavia y Pedro I de Serbia, en la place Colombie). El rey de los belgas, al denegar el paso por su país al ejército alemán, se unió a las tropas aliadas. Cuando falleció en un accidente, los franceses manifestaron su tristeza solicitando la construcción de un retrato ecuestre, que fue realizado por el escultor Armand Martial.

 

 

Balades du patrimoine : puce10  (Distrito 8) Cours-la-Reine

Simon Bolivar

Fueron las repúblicas de América latina quienes regalaron en 1930 este monumento a la ciudad de París para conmemorar el centenario de la muerte del Libertador. Se trata de la cuarta réplica de la estatua ecuestre del escultor Emmanuel Frémiet, encargada hacia 1900 para la ciudad de Bogotá (Colombia), que cuenta con dos copias en la Barranquilla (Colombia) y otra en La Paz (Bolivia). Este monumento, junto con los de Alberto I de Bélgica y, al oeste, el de Lafayette, hacen del Cours-la-Reine un espacio excepcional salpicado de estatuas ecuestres, monumentales y hieráticas elevadas en homenaje a personajes que tuvieron una importante influencia política.

 

 

Balades du patrimoine : puce11  (Distrito 8) Grand Palais, esquina con Cours-la-Reine

La Armonía triunfando sobre la Discordia

  (Distrito 8) Grand Palais, esquina con Campos Elíseos

La inmortalidad adelantando al Tiempo

Las cuadrigas del Grand Palais, creadas en el marco de euforia y fastuosidad de la Exposición Universal de 1900, son obra del escultor Georges Récipon, que firmó con éstas el último avatar de la corriente neobarroca de la escultura francesa. Una escenografía de una violencia insólita fija en posición inestable a unos caballos rampantes proyectados en el aire junto con figuras precipitándose al vacío (la Discordia, en el lado más cercano a los Campos Elíseos).

El audaz despliegue de figuras esculpidas contrasta con la pesada rigidez de la amplia fachada y su dinamismo le basta para evocar el ideal de progreso que impera en la Exposición. Estas cuadrigas, proezas del arte y de las técnicas de la época, están formadas por placas de bronce repujado, montadas sobre una armadura metálica insertada en la mampostería y ornadas con elementos de cerámica (los rayos de las ruedas de los carros o los leones alados en la parte posterior).

 

Carlomagno y sus Leudes
Atrio de Notre-Dame
Los caballos de Marly
Place de la Concorde
Juana de Arco 
Place des Pyramides
Simon Bolivar
Cours la Reine

 

La Dirección de Asuntos Culturales de la Ciudad de París se encarga del mantenimiento de unas seiscientas estatuas y monumentos conmemorativos que forman parte del patrimonio municipal. La mayoría de estas obras datan de la Tercera República y son fruto de una política activa de pedidos destinada, según los deseos de los cargos electos parisinos, a decorar plazas y calles. Entre éstas encontramos algunas de las obras maestras de la escultura francesa, tales como La fuente de las cuatro partes del mundo de Carpeaux o El triunfo de la república de Dalou.

 

La política llevada a cabo durante el siglo XX ha sido más confusa en este aspecto pero, desde hace unos veinte años, la ciudad de París ha reanudado la tradición de los contratos públicos. En 2004, creó un Comité del arte en la ciudad. Se trata de un comité consultivo que reúne a cargos electos y a expertos encargados todos ellos de opinar sobre la política llevada a cabo en este sentido. Con éste, la Ciudad de París ha realizado 35 contratos públicos de obras de arte duraderas o temporales entre 2004 y 2008. Desde la Torre de ejercicio de Wang Du (distrito 17, París) o la Danza de la fuente emergente de Chen Zhen (distrito 13, París) hasta el Bosque de candelabros del colectivo berlinés Inges Idee (distrito 19, París). Podrá encontrar todas estas y muchas caminando por París.


Enviar esta página - nueva ventana » Enviar esta página  Imprimir » Imprimir  Añadir a la cesta - nueva ventana » Añadir a la cesta 
« ESTATUAS EN LOS PUENTES
» Carpeta de inicio
LA ESCULTURA DE ANIMALES »

Sommaire

 Indice

Paseos

mise à jour le : 20 août 2012
 Paris map
Geographic search Geographic search

 Web ring
Oficina de Turismo de París

Estudiantes

Paris nightlife

Casa de huespedes
| Prensa | Mentiones legales | Contacto |
Pàgina alta