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Paseos turísticos por el patrimonio

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ATLANTES Y CARIÁTIDES DE LOS GRANDS BOULEVARDS


De la Porte Saint-Martin (10ème) à l'Opéra (2ème)

Se cree que fue a finales del siglo XVIII cuando las figuras de atlantes1  y cariátides2  poblaron algunas fachadas de los Grands Boulevards, a medida que el mundo del teatro y de los negocios se instalaba a lo largo de este barrio. Con un uso muy variado, estos acogen al visitante en la puerta de la sala u ocupan el ático3, decorando tanto lugares de espectáculos como bancos comerciales.

En las fachadas de los teatros, sus siluetas sirven de estandartes que hablan por sí solos y muestran la gloria del edificio. El mejor ejemplo de ello es el Teatro Histórico, actualmente desaparecido, que se encontraba en el boulevard du Temple. Dos grupos de figuras respondiéndose sostenían el frontón del edificio; uno representaba a Hamlet y Ofelia y el otro, al Cid y Jimena. Aún hoy, a pocos pasos de los Boulevards, lindando con el square des Arts-et-Métiers, el teatro de la Gaîté Lyrique, consagrado a los músicos actuales y a las artes numéricas, muestra, pasando casi desapercibidas, a la Comedia reflejada en los rasgos de Scapin y el Drama, en los de Hamlet.

Durante el siglo XIX, las cariátides adquieren expresiones más amables e incluso seductoras, cuando las escenas del Boulevard comienzan a  representar operetas, revistas cantadas y espectáculos variados, privilegiando el ensueño y la diversión. Recién acabada la Belle Epoque, el séptimo arte recupera atlantes y cariátides para su propio beneficio. Sus siluetas tradicionales les aportan a las nuevas salas construidas en los Boulevards, una dignidad arquitectónica que aleja al cine de sus orígenes foráneos y convence a un público más burgués para que frecuente los nuevos templos del espectáculo.

 

 

 

 Balades du patrimoine : puce1  (Distrito 10) 18, boulevard Saint-Martin

El teatro de la Porte Saint-Martin

El teatro de la Porte Saint-Martin fue construido en 1781 según los planos del arquitecto Nicolas Lenoir  (1726-1810), conocido como Lenoir le Romain, para recibir a la Ópéra, que por aquel entonces, se encontraba en el Palacio- Royal y que había sido destruida por un incendio. La sala cogió fama en 1830, convirtiéndose en una de las escenas principales del teatro romántico. María Tudor, Lucrecia Borgia o la Torre de Nesle crearon los mejores momentos del reputado lugar. También contribuyó a su fama, la magnificencia de sus decorados de escena creados por los pinceles de Séchan (1803-1874), Dieterle (1811-1889) y Desplechin (1802-1870). El edificio mostraba una parte delantera prominente decorada con ocho cariátides adosadas a los pilares que enmarcaban las puertas de entrada del teatro y presentaban en la parte alta, cortando la fachada, un bajorrelieve que representaba el Triunfo de las artes y cuatro bustos de músicos y libretistas (Quinault, Rameau, Lully y Glück) que evocaban la relación de la sala con la música.

El teatro, incendiado durante la Comuna, fue construido en 1873 por el arquitecto Oscar de la Chardonnière (fallecido en 1881) que le pidió al escultor Jacques-Hyacinthe Chevalier (1825-1895) que realizase la nueva decoración de la fachada. El artista ejecutó, a lo largo de su carrera, un gran número de importantes obras para los teatros parisinos, teatro del Châtelet, Ópéra y teatro de Vaudeville. Ofrece un conjunto de máscaras, cabezas, retratos en medallones y figuras en los frontones que simbolizan por este orden, la Tragedia, el Drama y la Comedia, mientras que cuatro sólidas figuras colocadas en la planta baja, ofrecen una nota más solemne a las entradas del teatro. H. Chevalier realizó igualmente, en el interior de la sala, las cariátides anteriores a la escena.

 

Balades du patrimoine : puce2   (Distrito 10) 20, boulevard Saint-Martin

El teatro del Renacimiento

Creado en 1838, por iniciativa de Víctor Hugo y Alejando Dumas, el teatro del Renacimiento, instalado por aquel entonces en la sala Ventadour (rue Méhul), fue la primera sala de la capital consagrada enteramente al drama romántico. Allí se creó Ruy-Blas, así como algunos dramas de Frédéric Soulié, brillantemente interpretados por Marie Dorval y Frédéric Lemaître.

La sala actual, construida donde antes había estado el restaurante Deffieux, incendiado durante la Comuna, fue creada por Charles de Lalande (fallecido en 1887), que tuvo que crear una nueva fachada para el teatro de Gymnase (boulevard de Bonne Nouvelle 38). En esta obra, el arquitecto parece haberse inspirado en algunos modelos paladinos, como la loggia del Capitanio  alzada en Vicenza en una parcela estrecha, cuya verticalidad se ve reflejada por el empleo de un orden colosal.


Cuatro parejas de cariátides, con los torsos desnudos que parecían presentar los placeres de la sala, soportan el balcón del primer piso. Esculpidas por Carrier-Belleuse (1824-1887), muestran el talento del artista, famoso por los tederos de la gran escalera de la Opéra. El artista, convertido en maestro del arte de la decoración, multiplicó estas figuras arquitectónicas con un estilo muy personal, huyendo de la monotonía, así como muestran las veinticuatro cariátides enfundadas de la corte interior del Tribunal de Comercio (boulevard du Palais). Las parejas femeninas del teatro del Renacimiento rompen con la tradición y parecen anticipar los cambios de registro de una sala que se alejaba rápidamente del género dramático para consagrarse a las operetas de Charles Lecocq.


Balades du patrimoine : puce3   (Distrito 2) 1, place Boieldieu

L’Opéra-comique

La Opéra-Comique construida por el arquitecto Jean-François Heurtier (1739-1822) en los albores de la revolución, fue destruida a causa de un incendio en 1838, y nuevamente presa de las llamas en 1887. Durante su primera construcción, el teatro presentaba en la fachada un peristilo jónico con seis columnas en fila y dos en vuelta, adosadas a la pared. Esta arquitectura, austera vecina de la del Odeon, tan solo ofrecía como decoración las juntas de la pared del fondo.

Sin embargo, el arquitecto Louis Bernier que realizó la reconstrucción entre 1894 y 1898, eligió otro camino. Dejando una amplia extensión

para la estatuaria y la decoración esculpida, la fachada presenta a ambos lados de la parte delantera central, en las hornacinas laterales del primer piso, dos estatuas que muestran, por una parte la Música de Denys Puech (1854-1942) y la otra, la Poesía de Ernest Guilbert (1848- 1913). En el nivel superior, un conjunto de cariátides inspiradas en las figuras del Pavillon de l’Horloge (Pabellón del Reloj) del Louvre y revalorizadas durante el Segundo Imperio, en particular en el ático3 de los pabellones de la sala de la Pirámide del Louvre, soportan la pesada moldura de la cornisa que sobresale del teatro. Su ritmo bailable recuerda al de los jóvenes de bronce dorado, fundidos por Christofle, que el arquitecto encaramó en las ventanas de la parte delantera. Esculpidas por André Allar (1845-1926), Henri Lombard (1855-1929), Gustave Michel (1851-1924) y Emile Peynot (1850-1932), estas cariátides poseen esa alegría y despreocupación que progresivamente se fue imponiendo a lo largo del siglo, en las representaciones de las figuras de las cariátides para responder a la evolución del repertorio teatral del Boulevard.

 

Balades du patrimoine : puce4   (Distrito 9) 17-23, boulevard des Italiens

Le Crédit Lyonnais

El considerable desarrollo de los bancos comerciales del siglo XIX empujó a los edificios principales parisinos a dotarse de una sede central destinada a mostrarle a la clientela de ahorradores, el poder y la perennidad de la empresa. Para ello, se inspiraron en los modelos principales del pasado sin caer en la imitación.

La parte central de la fachada del Crédit Lyonnais, construida a principios de los años 1880 por el arquitecto de origen holandés William Bouwens van der Boijen (1834-1907), retoma casi en su totalidad, la disposición del Pavillon de l’Horloge (Pabellón del Reloj) del Louvre y la concha de una pirámide truncada del Pavillon de Flore (pabellón de la Flora). Un motivo de serliana4, que realza el eje de entrada, se repite en siguiente piso, dejando un amplio lugar para la escultura de la alegoría. El frontón se sostiene por cuatro grupos de cariátides que enmarcan el reloj del pabellón central y simbolizan las horas del día. Su ejecución se la debemos a los escultores Henri Lombard (1855-1929), Edouard Pépin (nacido en 1853),  Antonin Carlès (1851- 1914) y Désiré-Maurice Ferrary (1852-1904). Las estatuas, dobladas en profundidad por las siluetas de poco relieve que les hacen eco, se inspiran libremente en los grupos de Jacques Sarrazin (1592-1660) que dominan la sala cuadrada del Louvre. En el frontón, el programa de inspiración clásico representa al Banco rodeado por el Comercio y la Industria, flanqueado por el Ródano y el Sena y distribuyendo los créditos. El programa fue creado por el escultor Camille Lefèvre (1853-1933) que anunciaba el lugar eminente que ocuparía la institución entre los bancos franceses, según los deseos del fundador del Crédit Lyonnais, Henri Germain.

 

Balades du patrimoine : puce1  (Distrito 9) 2, boulevard des Capucines

Le Gaumont Opéra

Las cariátides de la cima del edificio recuerdan a las de Gaumont Opéra (anteriormente  Paramount), lugar que tomó el relevo en 1927 del teatro de Vaudeville, construido en la esquina entre el boulevard des Capucines y la rue de la Chaussée-d’Antin en 1868 por el arquitecto Auguste Magne (1816-1885).

Desde principios de los años 1900, los comerciales de cine habían entendido el partido que podían sacar instalando en las fachadas atlantes y cariátides, para encontrar la manera de ampliar su público, captando una clientela de un rango social más elevado. Ese fue el caso del cine Omnia-Pathé inaugurado en 1906 en el número 5 del boulevard Montmartre – hoy destruido y reemplazado por una gran superficie comercial. Este fue un claro ejemplo, renovado en 1913, de esta política de seducción que utilizaba los recursos de la escultura (atlantes enfundados) para mostrar mediante su fachada, el lujo de la decoración interior evocando la de los teatros más grandes del Boulevard. En su origen, el inmueble del teatro de Vaudeville presentaba en el piso superior cuatro cariátides que dominaban la calle. Estas esculturas, obras de Jules Salmson (1823- 1902), representaban la Locura, la Comedia, la Sátira y la Música. El chaflán del edificio fue remodelado posteriormente al añadirle un ángulo y transformar las ventanas altas que fueron enmarcadas con seis nuevas cariátides anónimas, creadas a partir de un modelo único.

 

 Balades du patrimoine : puce6   (Distrito 9) rue Auber

La Opéra Garnier: el Pavillon de l’Empereur (Pabellón del Emperador)

El espectáculo fastuoso de la fachada principal de la Opéra no debe hacernos olvidar el descubrimiento de los pabellones, en los laterales del teatro, salas circulares coronadas de cúpulas, que Charles Garnier (1825-1898) desarrolló en su proyecto final para ocupar todo el largo del terreno.

Este pabellón, situado al oeste y visible desde la rue Auber, estaba destinado a ser la entrada particular de Napoleón III y de sus allegados para acceder a la sala de forma totalmente segura. De hecho, el soberano sobrevivió a un atentado ocurrido al ir a ver un espectáculo unos años antes. La caída del Imperio puso fin a las obras y el pabellón quedó inacabado. Dos columnas rostrales5 marcan la salida de rampas de acceso que conducen al pabellón. Se puede acceder al vestíbulo por un pórtico doble monumental flanqueado por cariátides que simbolizan la Gloria del soberano. Obras de los escultores Elias Robert  (1818-1899) (entrada sur) y Mathurin Moreau (1822-1912) (entrada norte), estas agitan una palma de bronce en una mano apuntando al Águila imperial y en la otra mano, una corona de laurel. Su belleza sobria, herencia del rigor clásico, las acerca a sus compañeras de los pabellones del nuevo Louvre, tan perfectamente integradas en la arquitectura, o a las que se encuentran en el portal de entrada del Conservatorio de Arte y Oficios (rue St-Martin), ejecutadas por el mismo Elias Robert

(El Arte y la Ciencia). El estilo idealizado de las figuras,

 

 Balades du patrimoine : puce7  (Distrito 9) 12, boulevard des Capucines

EL Grand Hôtel

Tras su gran éxito en 1860 con la construcción del Hôtel du Louvre, los hermanos Pereire hicieron elevar en 1862, al lado de la Opéra, en obras por aquel entonces, le Grand Hôtel. Alfred Armand (1805-1888) fue el encargado de su realización con la ayuda de Charles Rohault de Fleury (1801-1875) y Jacques- Ignace Hittorf (1792-1867).

A la disposición estricta de las fachadas exteriores impuestas por el prefecto Haussmann para los edificios que formaban las inmediaciones de la nueva Ópéra, le responde el lujo inaudito de los salones interiores y del gran comedor, cuyas arcadas están enmarcadas en dos niveles por cariátides músicos realizadas por el escultor Aimé Millet (1819-1891).

La fachada de entrada que da al boulevard des Capucines está compuesta por columnas corintias que llevan jóvenes atlantes agrupados de dos en dos. Son obra del escultor Pierre-Jules Cavelier (1814-1894), autor de las fachadas de los pabellones que enmarcan el Patio de Napoleón en el Louvre con varias figuras de cariátides en altorrelieve con un estilo mucho más sobrio Pavillons de Richelieu (Pabellones Richelieu) – proyecto que se encuentra en el museo de Orsay –, Turgot y Lesdiguières).

The Crédit Lyonnais

 

GLOSARIO

1. Atlante: figura de hombre en alto relieve o en relieve, que sirve de soporte vertical. El atlante evoca al gigante Atlas que fue condenado por Zeus a llevar la bóveda del cielo sobre sus hombros. Se puede mostrar de pie, sentado o en cuclillas, con las manos por encima de la cabeza, de las caderas o de las rodillas y soporta sobre la nuca y los hombres un cornisamento.

Los atlantes, cuya parte inferior está tapada por una funda, se denominan enfundados.

2. Cariátide (de Kariatides, mujer de Carie): estatua femenina, con o sin brazos, que lleva un vestido largo, utilizada como soporte vertical. Las cariátides son empleadas para sostener los cornisamentos, cuya cabeza sirve directamente de apoyo. Las cariátides se llaman enfundadas cuando su parte inferior está tapada por una funda. (Según Principes d’analyse scientifique, La sculpture, méthode et vocabulaire, (Principios de análisis científico, La escultura, método y vocabulario) París, 1978)

3. Ático: coronación horizontal decorativa o pequeño piso final de una construcción, situado encima de una cornisa o de un friso importante.

4. Serliana: grupos de tres vanos. Los vanos laterales provistos de un dintel, son menos altos que el vano central coronado por un arco en plena cimbra.

5. Columna rostral: columna decorada con espolones de navíos (rostrum), dispuestos para conmemorar una victoria naval.

 

 

Puede ver todas las estaciones Vélib’ en www.velib.paris.fr


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mise à jour le : 20 août 2012
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